¡Efectivamente tú eres el producto!. Si el termino producto no te gusta porque lo asocias a una forma de pensar en la que se valora en exceso las cosas materiales, como el dinero o las propiedades, recuerda que al final tú decides lo que haces con el producto, lo ofreces al mercado y luego cobras por él mucho o poco dinero, no cobras nada, lo ofreces de manera altruista, lo intercambias por otros productos o lo que tu quieras. No restrinjamos el término producto a ideas preconcebidas. Nos guste mas o menos, hay un mercado laboral con unas reglas, si quieres entrar en él, tienes que jugar con sus reglas.

Debes aprender a conocerte. Acostúmbrate a desarrollar las habilidades sociales necesarias para darte a conocer.

Analiza tus puntos fuertes y débiles. Y desde ese conocimiento, ves diseñando un producto que encaje en el mercado global, un producto con tu marca personal. Un producto que solucione necesidades.

Debes conocerte bien, personal y profesionalmente. Un vendedor que no conoce las ventajas y especificaciones de su producto mal va a vender. Después debes conocer a quien te vas a dirigir, tus futuros clientes, tus empleadores. Averigua sus necesidades, que buscan, que es lo que necesitan en sus empresas, en sus proyectos, imagina que pueden querer, ponte en su papel piensa tú que querrías, que buscarías si estuvieras en su lugar.

Hoy en día tienes al alcance de la mano muchas herramientas, yo iré puedo sugerirte algunas algunas, pero empieza ya, sondea el mercado y después haz que tú marca personal genere un producto global que solucione necesidades globales.

Eso si, no crees falsas expectativas, no mientas, recuerda que la confianza a la hora de desarrollar trabajos o proyectos es vital, si no dices la verdad, si tus ventajas no son creíbles porque te las inventas (y pasa muy a menudo) puedes avanzar unos metros, unos kilómetros tal vez, pero a la larga será peor, te pillaran y serás una marca con un producto en el que no se puede confiar.

En fin, se tu mismo, se natural y siempre ten claro como tu producto puede resolver las necesidades de empleadores o clientes.

No digas yo no valgo para esto, no me se vender, no se como hacerlo. Lo sabes hacer seguro y si te cuesta sacarlo pues nos ponemos a trabajar y yo te iré ayudando.